Playa petfriendly en prensa. LNE

Playa petfriendly en prensa. LNE

LNE 17-07-2016
Gijón, Marina Álvarez,

Desde que se instalara la señal de perros el pasado junio, el colectivo de dueños de mascotas de Gijón plantó la sombrilla en el arenal del Rinconín. Un coro de ladridos que se escucha desde la superficie, apacigua los chismorreos y las charlas playeras, y avecina el espectáculo que tiene lugar escaleras abajo. Huskies, yorkshires, schnauzers, beagles? un abanico variado de razas de canes se dan cita en la escalera 24 de la playa de San Lorenzo de Gijón, un espacio para disfrutar en familia y en compañía de las mascotas.

Decenas de familias aprovechan los días de sol para darse un chapuzón junto a sus cachorros en el primer verano de la primera playa abierta para perros en Gijón, una idea que los amantes de los animales valoran de forma muy positiva a pie de mar. “Hemos venido todos los días de calor”, explicaban ayer Andrés Antuña y Marta Serrano, que venían desde Langreo con sus canes Ula, pastor alemán y Motu, mezcla de pastor alemán y husky. Con ellos disfrutaron de una calurosa jornada que, gracias a la decisión del Ayuntamiento de Gijón resultó de lo más refrescante para humanos y animales.

“Antes de que habilitaran El Rinconín íbamos al pedrero de alguna playa, pero siempre corría el riesgo de que nos pusieran una multa”, señalaba por su parte el gijonés Gonzalo Garrido, que se entretuvo jugando a la pelota con Leo, un perro mezcla de yorkshire y schnauzer enano que también disfrutó de un buen baño.

Ya se bañen, jueguen, o corran detrás de una pelota, el enclave es un auténtico paraíso para perros. “Me parece muy bien que por fin hayan habilitado una playa durante todo el año”, señaló Paula Volteceres, de quince años, que disfrutó de la jornada con su mascota, e indicó que “a Pizca, como a la mayoría de los perros, le encanta bañarse en el mar”.

Gijón ha sido de los municipios pioneros en habilitar una playa específicamente para canes durante los meses de verano. Mientras que San Lorenzo acoge a este colectivo una vez finalizada la temporada de baños, El Rinconín es el primer arenal en permitir el acceso a mascotas durante todo el año. El enclave, localizado en un sitio accesible y atractivo, es el último de los muchos espacios que se ha cedido para el disfrute de las mascotas. “Gijón tiene muy bien regulado el tema de los perros. La ciudad ha pensado mucho en este colectivo, y ha habilitado muchos parques para ellos, como el parque del Rinconín o los Pericones”, señaló a su vez la ovetense Elsa Rodríguez, que se queja de que en ciudades como Oviedo los cachorros “son relegados a espacios poco cuidados y muy alejados del centro”. “Los dueños estamos para vigilar a nuestras mascotas. Es nuestra responsabilidad”, señaló la bañista, que acudió al arenal gijonés con Duque, un golden retriever.

A la pregunta de si les inquieta que tanto perro suelto pueda ocasionar problemas, la mayoría de los amantes caninos responde que no. “Si el perro es sociable y tranquilo no hay de qué preocuparse”, indicaron Manuel Romero y Asunción Rodríguez, que se dieron un chapuzón con Rex, su pastor alemán; “todas las playas deberían admitir a chuchos”, añadió la pareja.

Pese a la oleada de quejas de usuarios de otras playas, como es el caso del arenal de Bayas, que fue habilitada para perros y recibió muchas críticas de los vecinos, los amantes del colectivo canino insisten en la importancia de permitir a los perros disfrutar del mar. “Soy de Australia y llevo dos años viviendo en Gijón. En mi país es muy común que las playas acojan a animales. Me encanta que se empiece a permitir en España”, señaló Yolanda Mellen, que leía un libro mientras su beagle jugaba en la arena.

Gijón es una de las ciudades con mayor presencia de canes en relación a sus habitantes. Con la apertura de este espacio, el colectivo de dueños de mascotas ha visto realizada una de sus principales demandas. “El Ayuntamiento, al señalizar perfectamente las zonas accesibles para perros fomenta que los dueños acatemos las reglas”, explicaba Elsa Rodríguez, que pasó el día en compañía de sus dos hijas, Zoe y Naia, y de su compañero, José Rivas. “En Gijón no se me ocurre llevar al perro suelto en una zona donde hay que llevarlo atado”, señaló Rodríguez, y añadió que, en ciudades como Oviedo, “se vive una situación de alegalidad respecto a las mascotas”. Quizás por eso, y por el buen tiempo, cada día son más los propietarios de mascotas que se animan a bajar a la playa con ellas. En Gijón sí hay playa. También para perros.

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